sábado, 13 de junio de 2009

Recetario
(Mutación)

Oscar Guerrero Mercado

¿Por qué no haz conseguido un trabajo acorde con lo que estudiaste? Eso sólo indica que no eres capaz, no eres apto para hacer eso que dices que sabes hacer; deberías cambiar, deberías buscarte una novia, sí; no te compliques la vida.

Tienes un trabajo, ¿no es así?, pues dedícate a él y sácale provecho; métete a clases de natación, cuídate el cuerpo, es tu carta de presentación. Sonríe; te ves muy serio, así parece que nunca ríes, parece que siempre estas enojado. Mira esos trajes; seguro te verías muy bien trayendo uno encima, ese negro con rayitas no está mal eh. Ya es tiempo de que empieces a usar zapatos; seguro la gente piensa que no eres formal porque siempre usas tenis y unos choclos cambiarían ese concepto de inmediato; porque tú quieres dar una buena imagen, ¿no es así? Cómprate un paraguas grande; creo que es el que mejor va con tu personalidad; y que sea negro, tú sabes… el negro es formal, es elegante. Te hace falta un perfume; a las mujeres les gusta que un hombre tenga buen olor, además son como calculadoras con patas; si vas bien vestido, tienes un buen coche y usas una buena fragancia seguro terminas ligando. Un soltero con estilo siempre es bien cotizado. Debes aprender a cocinar; no saber cocinar es como no saber coger, cómprate algún recetario que tenga platillos exóticos, también un juego de manteles orientales minimalistas para la mesa.

Todo debe estar en su lugar, todo debe ser perfecto: debes buscar la armonía en todo lo que haces; no busques cosas que están fuera de tu realidad y confórmate con lo que tienes, así no te frustrarás nunca. Sé cauto; piensa muy bien cada uno de tus movimientos.

¡Mira! Esa enorme joroba que acaba de formarse en tu espalda, es el regalo ideal para alguien como tú; con ella no podrás separar la mirada de tus pies, así podrás vigilar tus pasos siempre… ¿y para qué quieres mirar hacia delante? Si no vigilas el camino podrías tropezar y caer; es muy peligroso mirar hacia delante o cualquier otro lado que no sean tus pies.

Piensa como tu padre; asegura tu trabajo, no lo sueltes. También haz un poco de ejercicio, cuida tu cuerpo. El ejercicio te hará sentir mejor, te hará feliz; porque tienes pinta de ser muy serio. Sonríe, casi nunca lo haces. Usa zapatos, cómprate un traje, perfumes, una mascota, no llores, o procura no hacerlo en público, sé autosuficiente, compra una computadora, llévate bien con tus vecinos, búscate una buena mujer que sea buen ejemplo para tus hijos, pero primero diviértete. Como sea, nunca te enamores; eso es perder la cabeza. Sé práctico, no gastes tu dinero, no pierdas el tiempo porque cuando menos te lo esperes te vas a dar cuenta de que ya se te fue la vida y, entonces, ¿Qué vas a hacer?

miércoles, 10 de junio de 2009

Sofocante Humedad

Estoy agotado, acostado en una cama de motel de lujo. No puedo mover un solo músculo e intento desesperadamente llenar de aire mis pulmones. Mi vista está fija en la cavidad de una pequeña cúpula, de cuyo centro brota la luz que, filtrada por una pantalla redonda y blanca, nos baña a ella y a mí.

No recuerdo la última vez que me sentí tan cansado y agitado, pero ni siquiera ahora, justo después del mejor sexo que he tenido tal vez en años, puedo apartarla de mi pensamiento.

Créanme, estuvo realmente bien. Incluso mi compañera se ha volteado hace unos segundos para acurrucarse sobre mí, también su respiración es agitada y a ratos suelta uno que otro gemido apagado que muestra su satisfacción. Aunque también es probable que, después de algunos abriles de ayuno conyugal, ahora se emociona mucho por cualquier cosa. ¡Esta pinche costumbre de menospreciarme a mí mismo!

¡Le gustó, ya quédate con eso! Siempre tienes que sacar algo en tu contra. ¡Eres tu peor enemigo¡ ¡Disfrútalo y ya hombre! ¡Vive el momento! Mírala, ella esta acostada sobre ti, satisfecha. Mira su cuerpo. Está muy bien para tener cincuenta. Y además tiene un Doctorado que la acredita y te sirve como referente de que no se metería con alguien que no considerara, por lo menos, intelectualmente atractivo. Así que concéntrate en lo que te está pasando ahora. ¡Ya!

Informo a mi amiga que ya es tiempo de abandonar el lugar. Nos metemos a la ducha juntos y tenemos otro coito. Después de jabonar nuestros cuerpos, mientras nos enjuagamos, ella me hace un comentario que me hace recordar que me da mucha pereza seguir un proceso con una mujer. Es algo que siento a menudo.

El problema con las mujeres es que sienten que necesitan atención de los hombres, si uno no les llama a menudo y se porta atento con ellas después no quieren salir. Se hacen las difíciles y no contestan las llamadas o se muestran molestas durante la cena. No sé qué carajos esperan ellas de un hombre como yo.

Trato de tranquilizarme un poco y dejar que las cosas pasen. Nos vestimos y salimos del motel. La llevo hasta el lugar donde habíamos quedado de vernos en un principio. Nos decimos dos o tres cosas bonitas y ella baja de la camioneta para caminar hacia su coche. Todavía, antes de irse, baja el vidrio de su portezuela y, tocándose los labios, me lanza un beso. Sonríe y se va.

¿Ahora te das cuenta? Eres bueno. La verdad es que no te cuesta ningún trabajo portarte bien con las mujeres, tratarlas amablemente. ¡Mira la cara de felicidad que le has dejado! No seas tan duro contigo mismo. Ya es bastante lo que sufres a diario teniendo que soportar a tu madre metida en tu casa, poniéndole buena cara, como para que no te des chance de pasártela bien un rato con una mujer. Lo bueno es que eres consciente.